La invisibilización de la Violencia de Género en la adolescencia.

Categoría: Artículos de Opinión Publicado el Lunes, 25 Noviembre 2013 Escrito por Miriam Elvira Romero

 

La violencia de género es un grave problema que abarca varias dimensiones dentro de nuestra sociedad, manteniéndose en ella desde tiempos remotos. Según la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, esta se refiere a: “violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”.

Es necesario tratar de raíz esta problemática y luchar contra ella, para así poder erradicarla. Para llegar a esta meta, es imprescindible insistir en la infancia y, sobre todo, en la adolescencia, para conseguir que estas actuaciones dejen de perpetuarse generación tras generación y terminen. Pero no lo estamos haciendo, y para conseguir este propósito una de las asignaturas pendientes es la coeducación.

En los últimos años se ha visto aumentada enormemente la violencia sexista entre las y los más jóvenes. En lo que se lleva contabilizado de año han muerto más de una decena de mujeres menores de treinta años a manos de sus maridos, parejas, exmaridos o exparejas. Entre estas mujeres se encontraba alguna menor de edad. Esta es tan solo una de las señas que nos indican que no estamos tratando con nuestras y nuestros jóvenes el tema tan profundamente como deberíamos.

La violencia de género no es algo exclusivo y que sucede a partir del matrimonio, sino que cada vez más comienza con el noviazgo o con el inicio de la convivencia en pareja. Al igual que sucede en otros grupos de edad, la violencia de género que se da en la adolescencia puede ocurrirle a cualquiera, con independencia de su raza, estatus social y económico, etc.

La violencia en las relaciones de pareja entre adolescentes cada vez comienza a aparecer de forma más temprana, con diversas formas de control exagerado, como puede ser a través de las diferentes redes sociales, de una manera más invisible y un alcance más potente, y que poco a poco se van haciendo más frecuentes, convirtiéndose en actuaciones más extremas, pasando por distintas formas de violencia (verbal, psicológica, física, económica, sexual o emocional) y pudiendo iniciarse al poco tiempo de haber comenzado la relación o tras un largo periodo de tiempo. Uno de los últimos datos que han saltado a la luz a través de un estudio encargado por la Delegación del Gobierno, ha sido que alrededor de una de cada tres adolescentes españolas ha reconocido sufrir control excesivo por parte de sus novios.

Para visualizar más el riesgo de las situaciones de violencia de género entre adolescentes, hay que destacar que la sensibilización hacia el tema existe, pero existe de una forma externalizada. La mayoría de los adolescentes piensan que la violencia de género es algo que sucede en otras edades, que les sucede a mujeres mayores que ya están casadas. El problema de esta normalización de la situación de violencia la encontramos cuando muchas y muchos adolescentes encuadran situaciones de celos excesivos en formas de amor y preocupación por la pareja, cuando realmente es violencia y puede llegar a desembocar en un futuro en actitudes y actuaciones más extremas.

Este tipo de pensamientos llegan a hacer mella en las y los jóvenes a causa de que se les sigue educando e implicando en el sexismo y el patriarcado de nuestra sociedad. Se siguen articulando y sucediendo los mismos roles, esquemas, mitos y falsas creencias con respecto a las relaciones amorosas y de pareja, y esto es muy significativo en la adolescencia, pues es cuando se comienza a formar la identidad propia de las personas, y si seguimos sin cambiar los modelos machistas y poco igualitarios, la consecuencia será seguir perpetuando la violencia de género en nuestra sociedad por muchos años más.

Promover e iniciar programas de prevención de violencia de género en los institutos es una buena iniciativa para ponerles en contacto con la problemática y comenzar a abrir sus mentes hacia horizontes que no suelen percibir. Otro tipo de recursos que pueden utilizarse para prevenir el maltrato en las parejas adolescentes son programas dirigidos a padres y madres interesadas en poder ayudar a sus hijos e hijas si se encontraran con esta situación, además de poder comunicarse mucho mejor al tratar estos temas y actuar como agentes de prevención en primera persona.